Thursday, October 19, 2006

TRABAJO N° 10

* LA SEXUALIDAD DON DE DIOS.

- Visión cristiana de la sexualidad.




10.1) Desarrolla los siguientes puntos:
a)
Señala los dos extremos en que se sitúan las actitudes equivocadas sobre la sexualidad.
El Primero:
el Hedonista: Entiende lo sexual como un derecho personal, del que no hay que rendir cuentas a nadie. Utilizan el sexo para placer personal.

El segundo:
El Timorato: Considera lo sexual como algo sucio y vergonzoso, un mal necesario con el que la raza humana está manchada.
http://www.encuentra.com/documento.php?f_doc=506&f_tipo_doc=9
b) ¿En qué consiste la concepción recta de la sexualidad?
Quiere decir lo que Dios ha dicho. Consiste en saber que el poder de procrear es un don maravilloso que Dios ha regalado al hombre.
http://www.encuentra.com/documento.php?f_doc=506&f_tipo_doc=9
c) ¿Cuál es el sexto mandamiento y qué nos prohíbe?
No cometerás actos impuros.
Nos proibe:
Todos los pecados contrarios a la castidad; entre los más graves están la masturbación, la fornicación, la pornografía, las prácticas homosexuales y el adulterio. El sexto mandamiento prohibe también toda acción, mirada o conversación contrarias a la castidad.
http://www.aciprensa.com/Catecismo/mandam6.htm
d) ¿Cuál es el noveno mandamiento y qué nos manda?
No consentirás pensamientos ni deseos impuros.

Nos manda a cumplir:

1. La concupiscencia

Al desobedecer a Dios, Adán y Eva no sólo pecaron sino que abrieron una fuente de pecado: la concupiscencia o inclinación al pecado que permanece incluso en el bautizado; el bautismo perdona el pecado original pero no elimina la concupiscencia.

San Juan habla de una triple concupiscencia: concupiscencia de la carne, concupiscencia de los ojos y soberbia de la vida. (cfr. 1 Juan 2,16), consecuencia del pecado original que contradice a la razón y desordena las facultades del hombre. En sí misma no es pecado, pero inclina al pecado, aunque no puede dañar al que no la consiente sino que le hace frente con la gracia de Cristo. Para eso se le deja al bautizado, para el combate.

2. La purificación del corazón

Como la naturaleza siente el hormigueo de las pasiones, hay que buscar la raíz del pecado para combatirla. Y la raíz se encuentra en el corazón; la pureza se vive en el cuerpo, pero se vive sobre todo en el alma.

Jesús advierte a sus discípulos: "De dentro del corazón salen las intenciones malas, asesinatos, adulterios, fornicaciones" (Mateo 15,19). Por eso, la lucha contra la concupiscencia pasa por la purificación del corazón y Dios quiere que seamos limpios y castos por dentro, en primer lugar; el noveno mandamiento prohíbe los pecados internos contra la castidad: los pensamientos y deseos impuros.

3. Luchar contra la tentación

Las tentaciones contra la castidad, de suyo, no son pecado sino incitaciones al pecado; serían pecado si la voluntad se complaciera en ellas, pero no lo son si la voluntad no consiente y las rechaza. Proceden de las malas inclinaciones, sugestión del demonio o del mundo que nos rodea. No debe sorprendernos, pero -sin obsesionarnos- hay que rezar para ser fuertes y rechazarlas con prontitud. El que resiste a la tentación, crece en amor a Dios y se hace fuere por dentro, con la fuerza de Dios, que da su gracia para vencer.

Cuando surgen dudas de si una cosa es o no es pecado contra la pureza se pregunta a personas competentes: padres, sacerdote... para formarse y tener paz. En estos casos sucede lo que con las moscas en verano cuando se posan tan molestas en la cara. El que se pose no depende de nosotros; ¡de nosotros depende el ahuyentarlas! Si en el momento de la tentación podemos decir sinceramente: "He hecho lo posible por quitármela de encima", no hay que perder la paz y la alegría.

4. El pudor y la modestia

Siempre se ha dicho que la pureza está defendida por el pudor, virtud que es parte potencial de la templanza. El pudor rechaza mostrar lo que debe permanecer velado, inspira la elección del modo de vestir, lleva a la modestia que regula los gestos y movimientos corporales, y mantiene silencio o reserva donde se adivina el riesgo de una curiosidad malsana. Existe un pudor de los sentimientos como también un pudor del cuerpo. El pudor custodia la intimidad de la persona y enseña sobre todo delicadeza.

5. Campaña por la pureza

La pureza cristiana exige el saneamiento del clima actual de la sociedad, y el cristiano tiene que luchar contra la permisividad de las costumbres, que es resultado de una concepción errónea de la libertad. Aun con independencia de la fe, el hombre no puede dejarse arrastrar por ese erotismo difuso que impregna tantos espectáculos indecorosos de televisión, cine, teatro, etc., porque atenta contra la dignidad humana. Podría decirse lo del sabio: "Cuantas veces estuve con los hombres, volví menos hombre". Con mayor razón el cristiano ha de trabajar para que los espectáculos sean limpios y no ofendan a Dios, como ocurre siempre que encierran cultura verdadera.

El esfuerzo en favor de la castidad o pureza, que Dios protege con el sexto y noveno mandamiento, significa contribuir a que los hombres y las mujeres sean más capaces de sí mismas, y ayuda a purificar y elevar las costumbres de los pueblos. Si no se vive la pureza, las personas y los pueblos se embrutecen, viviendo como bestias.

6. Medios para vivir y crecer en pureza

Se puede alcanzar y mejorar la pureza interior mediante la oración -la pureza siempre hay que pedirla-, con la pureza de intención, que busca cumplir en todo la voluntad de Dios; y cuidando la imaginación y la vista -junto con los otros sentidos- para poder rechazar cualquier complacencia en los pensamientos impuros.


http://www.educa.aragob.es/aplicadi/valores/vavc53.htm
e) Escribe el resumen que hace el Catecismo de la Iglesia sobre el
Mandamiento.

RESUMEN


2392 "El amor es la vocación fundamental e innata de todo ser humano" (FC 11).


2393 Al crear al ser humano hombre y mujer, Dios confiere la dignidad personal de manera idéntica a uno y a otra. A cada uno, hombre y mujer, corresponde reconocer y aceptar su identidad sexual.


2394 Cristo es el modelo de la castidad. Todo bautizado es llamado a llevar una vida casta, cada uno según su estado de vida.


2395 La castidad significa la integración de la sexualidad en la persona. Entraña el aprendizaje del dominio personal.


2396 Entre los pecados gravemente contrarios a la castidad se deben citar la masturbación, la fornicación, las actividades pornográficas, y las prácticas homosexuales.


2397 La alianza que los esposos contraen libremente implica un amor fiel. Les confiere la obligación de guardar indisoluble su matrimonio.


2398 La fecundidad es un bien, un don, un fin del matrimonio. Dando la vida, los esposos participan de la paternidad de Dios.


2399 La regulación de la natalidad representa uno de los aspectos de la paternidad y la maternidad responsables. La legitimidad de las intenciones de los esposos no justifica el recurso a medios moralmente reprobables (p.e., la esterilización directa o la anticoncepción).


2400 El adulterio y el divorcio, la poligamia y la unión libre son ofensas graves a la dignidad del matrimonio.

http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/CATIC.nsf/($All)/295?OpenDocument
f) Escribe el resumen que hace el Catecismo de la Iglesia sobre el 9° Mandamiento.

RESUMEN

2528 "Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón" (Mt 5,28).

2529 El noveno mandamiento pone en guardia contra la codicia o concupiscencia de la carne.

2530 La lucha contra la concupiscencia de la carne pasa por la purificación del corazón y la práctica de la templanza.

2531 La pureza del corazón nos alcanzará el ver a Dios: nos da desde ahora la posibilidad de ver todo según Dios.

2532 La purificación del corazón exige la oración, la práctica de la castidad, la pureza de intención y de mirada.

2533 La pureza del corazón requiere el pudor, que es paciencia, modestia y discreción. El pudor preserva la intimidad de la persona.
http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/CATIC.nsf/($All)/312?OpenDocument

- Sexualidad y Matrimonio.


10.2) Desarrolla los siguientes puntos:
a)
Resume lo que nos dice el Concilio Vaticano II sobre el sexo en el matrimonio:

En el encuentro sexual, como en múltiples actividades humanas que la persona desempeña libre y conscientemente, Dios ha imprimido una satisfacción, como estímulo y recompensa de aquellas: el placer.Así, en la actividad de alimentarse, tenemos el placer del gusto; al descansar el cuerpo, tenemos el placer del sueño; en la unión carnal, el placer sexual.De ahí, que la responsabilidad del ser humano en el encuentro sexual ha de ser, buscar la entrega total y completa al otro, y no buscar como finalidad el placer.
http://es.catholic.net/familiayvida/159/106/articulo.php?id=2759

b) ¿Cuál es la dignidad de la procreación en el matrimonio?

Éstos son la coronación y plenitud del matrimonio.

http://www.aciprensa.com/Familia/castidad.htm
c) Observa y comenta en tu Blogger el siguiente PowerPoint sobre el amor conyugal.

Este powerpoint trata de qur Dios creo al hombre al hombre a su imagen y semejansa, le manda a una mujer para que pase sus dias acompañado. Despues hablan del hombre que le es infiel a su mujer de juventud. Al final nos dice que amemos a nuestras esposas como Dios nos ama a nosotros.

http://www.mercaba.org/Caravias/15%20Amor%20conyugal.pps
d) Si quieres mayor información sobre el matrimonio, la familia y orientación sexual, puedes consultar:


http://www.encuentra.com/seccion.php?f_doc=25&f_tipo_doc=6
http://www.encuentra.com/seccion.php?f_doc=24&f_tipo_doc=6
http://www.aciprensa.com/Familia/matrimonio.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Orientación_sexual

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